sábado, 26 de noviembre de 2011

Crece feligresía adventista en México a ritmo vertiginoso



Tras 118 años de presencia adventista en el país, la feligresía ha crecido a un ritmo constante y elevado, afirman los estudios de misión realizados por la Facultad Teológica Adventista de México (FATAME). Con todo y los avances, permanecen desafíos en materia de difusión del evangelio.

Esa fue la sustancia de la ponencia ante los administradores de los campos y la Unión del Sur del Pastor Abimael Lozano, catedrático de la FATAME e invitado a la Junta Plenaria de Fin de Año 2011 que sesionó en Playa del Carmen, Quintana Roo, el 21 de noviembre de 2011, quien aparece arriba en la imagen.

"Para 1901, los adventistas que había en México eran apenas 30; es decir, había 1 adventista por cada 453,575 habitantes", dijo el Pastor Abimael Lozano. "Sin embargo, para el año 2010, somos 668,064 adventistas en México, una proporción de 1 adventista por cada 167 habitantes", agregó el investigador.

Según el Pastor Lozano, estos datos pueden ilustrarse de otra forma: "Si toda la población de México en un determinado año pasara frente a ti a una frecuencia de una persona por segundo, ¿cada cuánto verías pasar a un adventista del séptimo día?".

"En 1901, verías pasar un adventista cada 5 días, 5 horas, 59 minutos y 34 segundos; pero en el 2010, ¡verías pasar un adventista cada 2 mintuos y 47 segundos!", añadió Lozano.

Si bien estos datos estadísticos son halagüeños, no reflejan del todo la realidad del adventismo nacional. La distribución de la feligresía adventista no es homogénea. Eso quiere decir que hay fuerte concentración de miembros en ciertas zonas y escasa o nula concentración en otras.

Las zonas con poca presencia adventista se hallan mayormente en el centro y norte del país. Y esto es particularmente cierto de las grandes ciudades mexicanas, donde el tamaño de los asentamientos humanos no va de la mano con la población adventista.

"La sierva del Señor aconsejó lo siguiente", dijo el Pastor Lozano, "En nuestros días el Señor desea que su pueblo sea dispersado por toda la tierra. No deben colonizar. Jesús dijo, 'Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura'".

En este sentido, los adventistas no deberían preocuparse por su número sino por cuán bien distribuidos están en el territorio de sus países. Esto también implica que la feligresía adventista debe asumir el reto de la evangelización mundial y aportar misioneros para los lugares menos evangelizados.

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